"Saturno devorando a su hijo".
En este cuadro, realizado por Francisco de Goya aparecen dos figuras representadas. Una de ellas, que podríamos identificar como un hombre de avanzada edad, con pelo gris y estirado que nos ayuda a acercarnos a la realidad del hombre. La expresión facial del hombre también llama la atención ya que está exaltado y a causa de esto, sus ojos parecen salir de las cuencas y su boca parece estar a punto de desencajar. Todos sus rasgos faciales parecen extremadamente grandes, al igual que sus manos, que como garras las utiliza para poder sujetar a la presa que está siendo devorada. La segunda figura, según podemos observar en la pintura, es un pequeño cuerpo humano, que por el título deducimos que es su hijo, ya decapitado y sin un brazo ya que ha sido comido por el hombre grande y dominante. El pequeño cuerpo está sangrando y siendo devorado y atrapado en las grandes manos de lo que un día pensó que fue su padre.