domingo, 9 de diciembre de 2018

Texto argumentativo dialogado

- Mercedes, ¿acaso cree usted en las personas?
- Por supuesto que sí, Irene. Estoy segura de que las personas debemos ayudarnos las unas a las otras, sin embargo, hay casos en los que creo que es mejor priorizar. Tenemos que saber cómo de importante es la causa y no utilizar tanto el buenismo.
- Entonces si usted cree en las personas, sin ningún tipo de excepción, no entiendo su posición respecto a uno de los temas que más preocupan a la sociedad española y europea.
- Mire Irene, usted y yo tenemos en común el baile, las sevillanas más concretamente, y sin ninguna duda, es algo que nos une. Y te preguntarás de que manera. Pues bien esto que nos une, las sevillanas, es algo único en todo el mundo, es una de las muchas formas que tiene la cultura española de ser representada. Y como algo único en el mundo, ¿se debe preservar, verdad?
- Totalmente de acuerdo, es un arte muy peculiar y representativo que sin duda debemos preservar.
- Entonces también debe estar usted de acuerdo en que para poder preservar este baile, hay gente que tiene que saber bailarlo, saber sus orígenes y también saber enseñarlo. Para que esto se cumpla debemos saber parar y controlar esta inmigración masiva africana que en los últimos años está sacudiendo a las ciudades y pueblos de España.
- Para nada estoy de acuerdo con lo que acaba de señalar, me parece que está totalmente fuera de lugar. De hecho, es algo irresponsable por su parte afirmar este tipo de calumnias, a las que de por sí ya estamos expuestos la mayoría de los españoles a escuchar en medios de comunicación, partidos políticos y ciudadanos de a calle. España no sería nada sin inmigración, ¿queremos un tipo de cultura hermética donde no se deja pasar nada que sea nuevo o diferente? ¿Seríamos nosotros los que realizasen los trabajos más duros y precarios a los que están sometidos miles y miles de inmigrantes? ¿Seríamos capaces de sostener una economía tan potente como la española nosotros solos? La respuesta a todas estas preguntas es no. Necesitamos una sociedad con gentes diferentes, necesitamos aprender, conocer, enseñar y necesitamos convivir.
 - Claro que necesitamos convivir y justo con eso los inmigrantes no ayudan. Esas personas llegan de sus países africanos subdesarrollados en donde la cultura es muy diferente y existe menos libertad, se debe a esto que cuando esas personas llegan a nuestro país se creen con el derecho a hacer lo que les da la gana. Y es por esto que hay muchos inmigrantes que son vándalos y delincuentes que lo que hacen es destruir a España y a los españoles.
- La inmigración no va ligada a la delincuencia, la delincuencia va ligada a las personas. Hay ladrones españoles, chinos, estadounidenses, nigerianos y de otras 190 nacionalidades. También me llama mucha la atención que solo tiene quejas de inmigrantes africanos, sin embargo, de los inmigrantes europeos nada se ha escuchado. A lo mejor tenemos que empezar a pensar que el problema no es con la inmigración sino con las personas racializadas. Porque lo que está claro que no queremos en España es el racismo que se da en las calles, en los institutos, en las escuelas, en las instituciones y en la vida diaria.
- En cualquier caso España ha pasado duramente por una crisis provocada por los mismos que defienden la inmigración masiva y todavía hay mucha gente que necesita ayuda económica , y debemos priorizar el bienestar de los españoles por encima del de los inmigrantes.
 - Claro que sí y ya si nos sobra algo se lo damos, o no. Me preocupa la verdad que estés de acuerdo con estas ideas, el franquismo fue demasiado duro como para para que haya jóvenes de 20 años como usted, eligiendo que vidas merecen continuar y cuales no.

martes, 13 de noviembre de 2018

Texto descriptivo.

                             "Saturno devorando a su hijo".

En este cuadro, realizado por Francisco de Goya aparecen dos figuras representadas. Una de ellas, que podríamos identificar como un hombre de avanzada edad, con pelo gris y estirado que nos ayuda a acercarnos a la realidad del hombre. La expresión facial del hombre también llama la atención ya que está exaltado y a causa de esto, sus ojos parecen salir de las cuencas y su boca parece estar a punto de desencajar. Todos sus rasgos faciales parecen extremadamente grandes, al igual que sus manos, que como garras las utiliza para poder sujetar a la presa que está siendo devorada. La segunda figura, según podemos observar en la pintura, es un pequeño cuerpo humano, que por el título deducimos que es su hijo, ya decapitado y sin un brazo ya que ha sido comido por el hombre grande y dominante. El pequeño cuerpo está sangrando y siendo devorado y atrapado en las grandes manos de lo que un día pensó que fue su padre.